1 y 2 de Mayo
Murcia
Viernes 1
Tras la cancelación de muchos de los festivales veraniegos en nuestro país, el SOS 4.8, se convertía en una de las mejores opciones por varias razones: la principal, el cartel (grandes nombres, combinando pop, rock y electrónica a la perfección), el precio (35€ por el abono) y como última razón, disfrutar del sol de la costa mediterránea con una buena Estrella Levante como acompañante.
El primer día comenzaba con algunos inconvenientes, lluvia y relámpagos. Pero el sol salió cuando tuvo que salir y aún sin darle tiempo a secarse los charcos abrieron las puertas del recinto. Dentro, el primer paso era recoger las acreditaciones, y sorpresa al ver las caras de los fotógrafos y redactores, ya que mayoría sufrieron un recorte de acreditaciones, que dejó fuera a más de uno, sin previo aviso.
A las 20:30h muy puntual, empezó el concierto más esperado para la mayoría de los asistentes, PjHarvey y John Paris, que hacía disfrutar a un auditorio lleno hasta casi reventar y cientos de personas (con entrada) golpeando las puertas. Apenas terminó la cuarta canción, en el escenario principal salía un
desbocado Paul Smith, que como siempre recorría el escenario de un lado para otro, animando al reducido público que presenciaba la actuación. Maximo Park no sufrió demasiado la coincidencia con el concierto de PjHarvey, ya que cuando sonaba “Going Missing”, un gran número de personas se acercaron para acompañar a los de Newcastle hasta el final de su actuación.
En el otro escenario del “no muy grande” recinto, se disponían a salir Those Dancing Days, que fueron precedidas por El estudiante Larry y Klaus & Kinski, dos de las tres únicas apuestas nacionales del día. Las suecas reunieron a gran parte del público que abarrotaba el recinto a esas horas, viniendoles perfectamente, ya que supieron demostrar que no son una simple banda de niñas monas, sino que saben hacer buen pop, dejándonos con ganas de más.
Sin tiempo alguno, ya se oían los primeros gritos que la británica Duffy levantaba, ya que se colocó al final de la pasarela para cantar la primera canción
de su repertorio. Sensualidad, dulzura… todos éstos calificativos se quedan cortos para describir lo que pudimos ver. Tras entregarnos casi en su totalidad su disco Rockferry y cerrando su actuación con la versión más larga de Mercy que podemos escuchar, salió al escenario un Pete Doherty muy tocado; guardandole las espaldas su banda, Babyshambles, que sacaron el concierto adelante. Brillaron en algunos temas y en otros dejaron una imagen lamentable, como “Fuck Forever”, que fue la que cerró su “divertido” concierto. Pete por su parte, tras romper un par de micros, acabó donde todos esperabamos, entre el público, reincorporandose magullado pasados cinco minutos para abandonar el escenario.
Le tocaba el turno a unos de los más esperados de la primera jornada, Prodigy, que a juicio de muchos le faltó pegada. Le faltaron esos graves característicos y tan importantes en temas como “Smack my bitch up” o “Firestarter”. Aún así hicieron que la gente que ya no solo abarrotaba el recinto, sino que lo desbordaba; se lo pasara en grande. Su actuación sació las ganas de todos, recordandonos todos sus éxitos y haciendo su tarea, presentarnos su “Invaders must die”, con un notable.
Hasta que ellos no abandoraron el escenario la gente no movió un dedo, luego mucha gente abandonó el recinto y otras vieron como finalizó el concierto de Peaches, que a juzgar por una sola imagen, fue un gran concierto.
Tras ellos, ya solo quedaba para el cierre de las puertas, Boys Noize, que serían los encargados de poner el broche de oro a una gran noche, dejando esa feliz, extraña e inexplicable sensación que nos dejan las noches de festival.
Sábado 2
El segundo día (día de derby) comenzaba con más tranquilidad… el Sol no nos abandonó en toda la mañana y corría una brisa perfecta para hacer un picnic en los aledaños del recinto, las orillas del río era el sitio perfecto.
Mattew Herbert acompañado de su Big Band fueron los encargados de abrir el día, su concierto tuvo todos los requisitos para poder llamarlo “conciertazo”, divertido, experimental… nada más había que ver la sonrisa de la gente al salir del auditorio, al finalizar el auditorio cerró sus puertas hasta el próximo año (al menos dentro de la programación del SOS 4.8). Los siguientes fueron Spiritualized, que abrieron el escenario principal con un concierto de lo más denso, gracias a un Jason Pierce que sin llegar a aburrir, calentaron bien para el resto de la noche.Mientras tanto en el escenario de Radio Nacional tras Noise Box y Ross, estaba apunto de salir Russian Red, dejando claro que “era la primera vez que tocaban en un festival de noche y con tanto público”. Su repertorio de lo más esperado, eceptuando una canción que (según la propia Lourdes) habían preparado solo y exclusivamente para esa noche, en la que demostró que dar ocho conciertos en una semana no es tontería, ya que se le vé mucho más suelta, segura; quedando muy lejos aquellos conciertos en los que estaba sentada pegada a su guitarra sin mover un dedo.
Keane eran los que tomaran el relevo a Spiritualized en el escenario principal, marcandose un concierto de los que no se olvidan. “Everybody´s Changing”, “Crystall Ball” fueron algunos de los temas que nos recordaron directos como aquel del FIB 2005, por otro lado nos trajeron una selección de los mejores temas de Perfect Symmetry y para finalizar la preciosa Bedshaped.
Sin tiempo para nada, en el otro escenario empezaba el que sería el mejor concierto (opinión personal) de todo el festival. The Wombats sonaron impecables, una actitud propia de grupo de una interminable trayectoria. El trío de Livepool entregadísimo hizo bailar, gritar, saltar a todos los que abarrotabamos la explanada del escenario pequeño, a pesar de que en el escenario principal Underworld estaba soltando bolas enormes con el tema Born
Slippy.Ladyhawke fue la que tomó el relevo a The Wombats, haciendo arder el recinto con “Paris is burning” y dejando a Matthew Herbert Dj y a unos enormes 2ManyDj´s que pusieron la fiesta final, faltando solo los confetis y fuegos artificiales para ser el cierre propio de uno de los mejores festivales de éste año.
Crucemos los dedos y esperemos que en 2010, cuando regresen y aparezcan una veintena de nuevos festivales, SOS 4.8 siga con nosotros!
Texto: Óscar Romero
Fotos Óscar Romero (oscaromi) y Rosa Sorinilla


